Y allí estaba ella sentada frente a aquel extraño, no
quiso ser grosera y aunque se preguntaba qué hacía él allí solo optó por
regalarle una sonrisa y mágicamente al verlo directamente a los ojos presintió
que algo más pasaría pero no sabía exactamente qué. Ella no pudo olvidar ese día, ella no pudo
sacar al extraño de su cabeza y aunque en ese momento no lo imaginaba tampoco iba
a poder sacarlo de su vida pero tampoco pudo predecir lo difícil que sería
estar a su lado, ella no pudo prever lo inestable, apasionado y desastroso que
a veces resultaría todo, aquello se convertiría en una batalla de amor y odio,
en un sueño con diversos finales pero sin duda una loca historia de amor, tan
descontrolada e intensa como ellos dos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario