Un día de estos hablaré de ti y diré que fue
increíble conocerte, diré que pasaste por mi vida como una especie de estrella
fugaz y sé que te recordaré cada día apreciando lo bueno y olvidando aquellos
instantes en los que tu mano soltaba la mía, y en los que tu mirada se dirigía
hacia otro lugar que solo tu conocías. A mi corazón lo heriste no lo negaré
pero en muchos momentos me sentí infinitamente feliz y si me preguntan por qué ya
no estás, prometo responder de la mejor manera; entonces sonreiré y quizás mi
respuesta será que no pudo ser, que no siempre las cosas resultan bien pero que
valió la pena.
Y podré escucharte a lo lejos decir que me amaste,
te atreverás a decir que fui el amor de tu vida, también admitirás que aún
guardas mi espacio en tu cama aunque estarás completamente seguro de que no
volveré a estar en ella. En tu mente y en tu corazón eternamente estaré y te
dejaré saber que por el resto de mi vida te llevaré conmigo.

