miércoles, 20 de noviembre de 2013

Y te diré...



Un día de estos hablaré de ti y diré que fue increíble conocerte, diré que pasaste por mi vida como una especie de estrella fugaz y sé que te recordaré cada día apreciando lo bueno y olvidando aquellos instantes en los que tu mano soltaba la mía, y en los que tu mirada se dirigía hacia otro lugar que solo tu conocías. A mi corazón lo heriste no lo negaré pero en muchos momentos me sentí infinitamente feliz y si me preguntan por qué ya no estás, prometo responder de la mejor manera; entonces sonreiré y quizás mi respuesta será que no pudo ser, que no siempre las cosas resultan bien pero que valió la pena.
Y podré escucharte a lo lejos decir que me amaste, te atreverás a decir que fui el amor de tu vida, también admitirás que aún guardas mi espacio en tu cama aunque estarás completamente seguro de que no volveré a estar en ella. En tu mente y en tu corazón eternamente estaré y te dejaré saber que por el resto de mi vida te llevaré conmigo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

8:00 pm



Miró su reloj, eran las ocho de la noche y en ese instante supo que él ya no llegaría, su mirada se perdió y sus ojos se inundaron, olvidó hasta el frío que recorría su cuerpo aquella noche, intentó respirar profundo para apagar un poco la  tristeza que sentía pero no pudo, fue entonces cuando un misterioso caballero se le acercó, la observó por unos segundos e intentó consolarla pero ella con una sonrisa fingida le hizo creer que todo estaba bien, quizás el caballero no le creyó, sin embargo, siguió su camino no sin antes disculparse por ser tan entrometido y fue entonces cuando ella lo miró, sintió tranquilidad, le agradeció y él se alejó. Volvió su mira hacia el cielo como queriendo pedir un deseo, un deseo que no se cumpliría, ella sabía que no había nada que hacer pero cuando amas no te arrepientes de lo que haces así los resultados sean catastróficos y simplemente se marchó pensando en cuanto lo amaba, y en cuanto dolor le causaba. Si tan solo aquel caballero hubiese sido él.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Hola desconocido



Y allí estaba ella sentada frente a aquel extraño, no quiso ser grosera y aunque se preguntaba qué hacía él allí solo optó por regalarle una sonrisa y mágicamente al verlo directamente a los ojos presintió que algo más pasaría pero no sabía exactamente qué.  Ella no pudo olvidar ese día, ella no pudo sacar al extraño de su cabeza y aunque en ese momento no lo imaginaba tampoco iba a poder sacarlo de su vida pero tampoco pudo predecir lo difícil que sería estar a su lado, ella no pudo prever lo inestable, apasionado y desastroso que a veces resultaría todo, aquello se convertiría en una batalla de amor y odio, en un sueño con diversos finales pero sin duda una loca historia de amor, tan descontrolada e intensa como ellos dos…

viernes, 11 de octubre de 2013

Piénsalo…



Por momentos nos permitimos tomar frases prestadas para describir de manera perfecta como nos sentimos un día en particular, es como cuando escuchas una canción y te dices a ti mismo, “está hecha para mí”, estos sin duda son instantes de mariquera, pero son necesarios, es una manera de recordar que sentimos, que estamos vivos y abiertos al amor, a la tristeza, al dolor, a todo.
Y es que la vida no se basa solo en despertarse todos los días a seguir una rutina, algo bueno es mirar a tu alrededor y agradecer por otro día que pudiste abrir tus ojos y respirar, más agradable aún es sentir esas sensaciones que atacan tu mente, tu estómago, tu corazón, piensa por un segundo. Los días puede que no sean como esperas o que no pase nada extraordinario pero grandes historias se escriben a partir de algo tan simple como tropezar con alguien en la calle.

Iniciando el día con esta frase...

“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.” 

-Pablo Neruda

jueves, 10 de octubre de 2013

Extraña...


Son tres meses los que ella lleva aquí en esta populosa ciudad con un ritmo que va a mil por hora y ella como una perfecta desconocida observa cada detalle a su alrededor, sin decir nada, solo conversa con su mente con esa voz interna que es cómplice de todo y su siguiente paso es empezar a desdeñar sobre el clima, la gente, las distancias, direcciones, el tráfico y un sinfín de cosas negativas pero tan innecesarias porque a fin de cuentas  tienen solución.
Que complicada es ella que va tan melancólica y perdida, preocupada por estar bien en una nueva etapa sin saber que va a pasar, a quien se va a encontrar en este camino o si todo resultará bien, o tal vez mal, pero ella sabe que debe pensar en su presente dejando el miedo y dando pasos hacia adelante, recordando que fue su decisión, porque para eso estamos aquí, simplemente para vivir, para experimentar.
Ahora en Bogotá...